Tras una semana con subidas, la divisa norteamericana se aprecia nuevamente esta mañana y se transa en torno a los $610.

SANTIAGO.- Este lunes el dólar opera con una evidente subida en el cruce local y se cotiza en niveles que no se habían visto en más de dos meses.

Así, a las 08:56 horas, la divisa norteamericana registraba un alza de $2,05, ubicándose en $610,35 vendedor y $610,05 comprador. Según explicó Reuters, el billete verde cotiza impulsado por un retroceso en el precio del cobre.

De hecho, "los futuros de cobre caían más de 1% en la Bolsa de Metales de Londres", según la agencia. Lo anterior, "en medio de la creciente inquietud de que las tensiones entre las dos principales economías del mundo puedan afectar la demanda y antes de la decisión de la Reserva Federal de Estados Unidos sobre tasas de interés esta semana", explicó.

En tanto, "el dólar opera estable en los mercados externos y registra leves variaciones ante una cesta de monedas de referencia y también en su paridad contra el euro", agregó Reuters.

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En tanto la Tasa de Política Monetaria (TPM) alcanzaría a 2,75% en marzo de 2019 y se ubicaría en 3,5% en el mismo mes de 2020, de acuerdo a la encuesta de que realiza el Banco Central.

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El Banco Central mantendría la tasa de interés en 2,5% al menos hasta septiembre y ésta se ubicaría en 2,75% en marzo de 2019, de acuerdo a la Encuesta a Operadores Financieros, dada a conocer este martes por el instituto emisor.

Asimismo la Tasa de Política Monetaria (TPM) llegaría a 3,5%% en marzo de 2020.

En tanto la inflación anotaría un alza de 0,32% en marzo y alcanzaría a 2,5% anual en un horizonte de 12 meses y 2,8% en 24 meses.

El tipo de cambio llegaría a $600 en siete días y $601 en 28 días.

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“Indudable: la inteligencia artificial (IA), junto al blockchain son las palabras de moda en el sector legal. Se habla de su impacto en el empleo: de cómo van a quitarnos el trabajo a jueces, abogados, notarios, registradores y de cómo será imposible cometer errores…”.

 

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María Jesús González-Espejo

Indudable: la inteligencia artificial (IA), junto al blockchain son las palabras de moda en el sector legal. Se habla de su impacto en el empleo: de cómo van a quitarnos el trabajo a jueces, abogados, notarios, registradores y de cómo será imposible cometer errores fiscales y defraudar. En suma, de cómo desaparecerá la necesidad de ser asesorado en ese campo o la de ser defendido en un contencioso y es que Hacienda lo sabrá todo. ¿Es todo esto verdad?, y si lo es ¿cuándo previsiblemente ocurrirá? En esta columna intentaré responder a estas dos preguntas.

La Asociación Europea de LegalTech (ELTA, European Legal Technology Association) realizó el primer webinar en donde dialogamos junto a Richard Tromans (Artificial Lawyer) y Francisco Martín (BigML, Inc.) sobre la inteligencia artificial: “Qué puede ofrecer y qué necesita de la profesión jurídica”.

Hoy estamos ante un nuevo sector económico y, como tal, ante una oportunidad de negocio. Los abogados que entiendan sobre regulación de robots tienen seguro un futuro prometedor. Sin embargo, aún falta mucho por decir de la IA. Estamos en una fase de debate y construcción del marco legal. Preocupa la ética, preocupan los derechos, preocupa la responsabilidad derivada de este tipo de herramientas. La IA necesita de juristas con ganas de generar doctrina y construir un marco legal, para asesorar a quienes están desarrollando herramientas basadas en tecnología de inteligencia artificial.

La IA puede ayudarnos a desempeñar nuestro trabajo, facilitando y agilizando nuestras tareas y a gestionar nuestras organizaciones de una forma más adecuada. Ya hay en el mercado varias herramientas que apoyan el trabajo del jurista, agilizando y mejorando por ejemplo procesos de análisis y búsqueda de información. Pero veamos primero qué es la inteligencia artificial.

Bajo esta denominación se encuadran tecnologías de diferente tipo: machine learning, deep learning, reinforcement learning, data mining, data analytics y redes neuronales, las cuales hacen tareas normalmente desempeñadas por el ser humano y permiten que la máquina aprenda de forma autónoma o semiautónoma, gracias a la información que se le suministra.

La tecnología de la inteligencia artificial se cataloga en tres grupos dependiendo de las funciones que pueda llevar a cabo. La superinteligencia, que supera a la mente humana con el subsiguiente temor de que deje de obedecernos, sin embargo, su existencia aún se encuentra lejos. La fuerte, que tampoco existe y que podría realizar cualquier tipo de tarea por nosotros. Finalmente, la débil que hoy está disponible y que da apoyo al hombre en tareas concretas.

La IA data de los años cincuenta, pero no ha sido hasta los últimos años que se han empezado a producir apasionantes avances en el desarrollo de las mismas. Esto ha sido posible gracias a los desarrollos del hardware y al aumento exponencial de la capacidad de las computadoras de tratar ingentes cantidades de datos.

Su aplicación a funcionalidades que de una u otra forma afectan a los profesionales del Derecho es relativamente reciente. Una de las primeras noticias que leí sobre el uso de IA al sector legal fue una herramienta que, basada en el lenguaje natural, predice si un asunto prosperará o no en el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (ver artículo). Otra es la solución de computación cognitiva, basada en la tecnología deep learning de IBM Watson, desarrollada por Ross. A través de esta herramienta, los abogados encuentran la respuesta a sus dudas en segundos.

Por ahora, son sobre todo despachos de abogados los que anuncian que están desarrollando soluciones basadas en la inteligencia artificial, pero sabemos que hay también en España organismos públicos trabajando en soluciones de este tipo.

Las tecnologías de IA son algo muy nuevo y se encuentran en una etapa muy poco madura de su desarrollo. Esto hace que sea una tecnología que demanda muchos recursos a quien la incorpora y por ello, no son muchas las organizaciones que pueden permitírselo. Aunque, según Tromans, el número de firmas del Reino Unido que están usando estas soluciones es creciente.

La incorporación de estas tecnologías solo está al alcance de grandes firmas, ya que disponen del capital para ponerlas en marcha. Es el caso del despacho Garrigues, que ha decidido apostar por la IA para agilizar el trabajo del despacho y ha creado una herramienta que permite transcribir e indexar audios, vídeos y textos escaneados de carácter jurídico de una manera sencilla y rápida. Uría Menéndez ha desarrollado dos herramientas: una que permitirá mejorar la eficacia en los procesos de revisión de contratos y otra que consiste en un robot capaz de asistir en el análisis de la documentación en las due diligence. EY está aplicando técnicas de robotización a los servicios legales y fiscales para reducir el tiempo de ejecución, el coste de los procedimientos administrativos y para liberar a los profesionales de la realización de tareas de carácter repetitivo.

Dentro de las diferentes subcategorías de IA creemos que las siguientes son las que tienen una mayor aplicación y utilidad en el sector legal. El Machine Learning o aprendizaje automático, tiene por objetivo crear aplicaciones que permitan a los robots aprender y tomar decisiones propias. La Machine Vision utiliza como materia prima las imágenes y, a través de ellas, permite realizar determinadas tareas. Este tipo de inteligencia podría ser de utilidad también en el sector legal, por ejemplo, en el reconocimiento de personas en los casos penales.

La tecnología de IA basada en el procesamiento del lenguaje natural (PLN) es posiblemente la más interesante para un sector que vive sobre todo de su “lenguaje”. Estamos seguros de que en el futuro habrá herramientas centradas en solucionar retos como que el ciudadano entienda mejor las leyes y las sentencias, traduciendo del lenguaje legal al coloquial. También habrá herramientas de búsqueda y selección de documentos y otras que servirán para la prevención del conflicto. Todas ellas basadas en el PLN.

Para entender la utilidad que puede tener cualquier tecnología es interesante analizar los casos de uso. Existen herramientas que sirven como apoyo en la definición de estrategias procesales para extraer conclusiones sobre determinadas materias. Otras que sirven para el análisis masivo de documentos, para la prevención y predicción de delitos e infracciones o para la atención al cliente/ciudadano, los bots.

El desarrollo de la IA nos exige comprenderla. Esta es una tecnología que difiere de los conocimientos clásicos del Derecho y si bien no es necesario que nos convirtamos en expertos informáticos, sí que debemos aprender a trabajar con quienes pueden desarrollarla para lograr herramientas que respondan a las necesidades de la sociedad y de nuestros clientes.

 
* María Jesús González-Espejo es socia fundadora del Instituto de Innovación Legal y es socia directora de EmprendeLaw.

 

 

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Entre el 10 de julio y el 21 de agosto se realizará la tercera versión del Concurso Nacional Semillero de Derecho Procesal. “El arbitraje como mecanismo de solución de controversias civiles”, es el tema propuesto para que estudiantes de pregrado investiguen este año.

 

La Facultad de Derecho Universidad Diego Portales (UDP) y el Centro de Estudio de Justicia de las Américas (CEJA) junto a el Centro de Arbitraje y Mediación (CAM) de la Cámara de Comercio de Santiago y el Instituto Chileno de Derecho Procesal, organizan la tercera versión del concurso Semilleros de Derecho Procesal.

Este es un concurso donde estudiantes de pregrado de distintas universidades chilenas —dirigidos y orientados por un profesor— analizan, critican y proponen planteamientos en torno a la relación entre el derecho al debido proceso y las reformas procesales no penales. En esta tercera versión– que se inspira en el Concurso Internacional de Semilleros del Instituto Colombiano de Derecho Procesal, el tema es “el arbitraje como mecanismo de solución de controversias civiles”.

El mecanismo de trabajo consiste en que un grupo de entre ocho y diez alumnos y alumnas, investiga un aspecto puntual con respecto al tópico planteado, generando un trabajo escrito de 30 páginas. Tras un primer filtro, los equipos seleccionados —puede haber más de uno por cada facultad participante— expondrán su investigación ante una comisión en el concurso que se hará el lunes 20 de agosto próximo.

La exposición la realiza un solo estudiante, elegido previamente por el semillero, ante un jurado integrado por tres abogados y/abogadas vinculados al tema del concurso. Tras las exposiciones, se eligen los tres mejores equipos que pasan a la competencia final que se realizará el día siguiente – martes 21 de agosto- donde vuelven a exponer ante un jurado distinto. Ese mismo día, tendrá lugar un seminario relacionado con el tema del Semillero donde se realizará la premiación.

Los grupos se podrán inscribir hasta el 10 de julio. La entrega de trabajos será hasta el 1 de agosto y el 20 y 21 de agosto se realizará el concurso. La ponencia deberá ser entregada en la Facultad de Derecho de la Universidad Diego Portales (República 105) o enviada a: Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla..

El primer lugar del concurso obtendrá una beca del 75% para estudiar un diplomado en la Facultad de Derecho de la Universidad Diego Portales -a elección del estudiante- dentro de la oferta de programas que se impartan ese año. El segundo lugar ganará una pasantía por un mes en el Centro de Arbitraje y Mediación (CAM) de la Cámara de Comercio de Santiago a realizarse durante el primer semestre del año 2019 y la colección completa de libros de sentencias arbitrales de dicho Centro. El tercer lugar, una beca de un 100% para estudiar un curso virtual ofrecido por CEJA, a elección del estudiante, dentro de la oferta que se imparta durante los próximos dos años, a contar de la fecha de realización del Concurso.

Según la profesora de Derecho UDP y encargada del concurso, Macarena Vargas, el “objetivo es desarrollar las capacidades investigativas de los alumnos y formarlos en el mundo académico, mostrándoles que el Derecho Procesal tiene una proyección más amplia y que estamos discutiendo lo que pasa en el país”.

El Director Ejecutivo de CEJA, Jaime Arellano, explicó que en el marco del desarrollo de un proyecto multianual que se ejecuta con aportes de GlobalAffairs Canada. “Podemos coorganizar este concurso que busca generar y promover nuevas ideas y discusiones sobre cómo mejorar el acceso a la justicia civil de las personas en Chile y en la región, esta vez desde el tema del arbitraje” explica.

En la primera versión del concurso participaron seis equipos y en 2017 hubo once de nueve facultades distintas. El ganador fue el Semillero de la Universidad de Antofagasta.

Hasta el 10 de julio será la inscripción de los grupos; hasta el 1 de agosto, la entrega de trabajos, siendo el 20 y 21 de agosto la realización del concurso. La ponencia deberá ser entregada en la Facultad de Derecho de la Universidad Diego Portales (República 105) o enviada a: Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla..

Revisa las bases del concurso en: semilleroderechoprocesal.udp.cl

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Esta tecnología viene a revolucionar la manera en que se hacen las cosas, incentivando la colaboración entre programadores de software y abogados. Contratos inteligentes automatizados, extra seguros y que se llevan a cabo en segundos son el futuro que ya está llegando.

 

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Javiera Bianchi

El 17 de marzo se realizará en Madrid y en 39 ciudades más, incluyendo Santiago, la primera edición del Festival de derecho informático & Blockchain. Este evento está promovido por Legal Hackers quienes quieren debatir, aprender y analizar la tecnología del Blockchain junto a otros profesionales especialistas o interesados en el tema. La idea es comprender mejor esta tecnología: su marco legal y sus aplicaciones prácticas en el mundo del Derecho. Pero, ¿por qué hablamos tanto de esto?

Blockchain es la tecnología detrás de Bitcoin. Es un método seguro de transacciones automatizada y que es muy difícil de hackear. “Es una cadena articulada de datos que se encuentra diseñada para evitar la modificación de estos. La gracia es que ese dato que se ingresa en la cadena va enlazado a un bloque anterior. Permite poder tener procesos mucho más abiertos, fiables, competitivos y transparentes respecto a la validación de las nuevas entradas de datos que se van haciendo dentro del sistema”, explica Luigi Woschion, abogado fundador de LegalNovus.com.

Esta estructura no sólo se aplica en las transacciones comerciales digitales, sino que hoy llega a desafiar al mundo jurídico. Es tanto el interés que genera, que Law Firm Innovation Index hizo un estudio que mide la innovación en las firmas de abogados más grandes del mundo, a través de las búsquedas avanzadas que realizan en Google: la categoría que tuvo más visitas fue la de Blockchain.

Esta tecnología propone una nueva modalidad de contratos inteligentes. Steve Harvey, en un artículopublicado en el sitio especializado en inteligencia de mercado para abogados Legal Futures, los define como un acuerdo o conjunto de reglas que rigen una transacción comercial. Este se activa automáticamente por la transacción y puede contener cláusulas autoejecutables que hacen que se cumplan los términos del contrato.

“Puedo ver que tiene el potencial de transformar la manera en que se tramitan los seguros en todas las etapas: compra, implementación, manejo de reclamos, todo en segundos en lugar de días o semanas”, destacó Harvey, desarrollador senior de negocios de Allianz.

Christopher Way, director jurídico de Mattereum, empresa inglesa dedicada a programar contratos inteligentes, indicó al mismo medio que la colaboración de programadores y abogados es la mejor manera para comenzar a introducir mayor certeza jurídica en futuros acuerdos mundiales de exportación de mercancías.

En cuanto a la eficiencia de Blockchain se estima que los tiempos de realización de un contrato son notoriamente menores. Steve Harvey, explicó que los contratos inteligentes almacenados en un Blockchain pueden permitir concretar transacciones que tradicionalmente tomarían semanas o meses, en cuestión de segundos. Uno de los ejemplos que uno encuentra en la web se refiere a la comercialización de una propiedad en Inglaterra por el portal Clicktopurchase.com, en donde un dentista compró una casa en tres días y la transacción principal duró ¡cuatro segundos!

En Chile ya se está comenzando a diseñas sistemas que incorporan Blackchain. Distintas empresas están siendo asesoradas por abogados para implementar los contratos inteligentes en sus procesos, pero aún no es una práctica común. “Aquí existe un sistema similar al Blockchain que es el utilizado en Tu empresa en un día en donde el usuario tiene interacción con determinadas bases estandarizadas de datos, es decir, con un contrato prearmado que se va construyendo a medida que se ingresa la información que el sistema requiere”, agrega Luigi Woschion.

Los expertos miran con optimismo la introducción de este sistema en los contratos. Incluso Wray apuesta a que, de aquí a 10 años, todos tendrán cadenas de suministro completas usando contratos inteligentes junto con la documentación legal apropiada.

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