Diversas autoridades están advirtiendo a los nuevos abogados del escenario al que se enfrentarán dentro de muy poco y están tomando acciones, como crear comunidades virtuales y abrir espacios de co-working para facilitarles el acceso a nuevas herramientas y el desarrollo de innovación.

 

Singapore

 

En un artículo escrito por Amelia Teng para The Straits Times, un sitio web de Singapur, se dio a conocer lo que el Ministro de Justicia K. Shanmugam les dijo a los graduados de Derecho (143 Bachelor of Laws y 36 Juris Doctor) de la Singapore Management University.

En un país conocido internacionalmente por ser sede de arbitrajes comerciales, Shanmugam advirtió que la economía y el sector legal lo habían hecho bien, pero que la nación enfrenta desafíos internos como el envejecimiento de la población y el tamaño acotado de su territorio.

Además, abordó la competencia que ya existe con los países cercanos en campos como aviación y derecho marítimo, lo que significa que tienen más trabajo por delante.

“El Derecho no es independiente; es un servicio complementario. Sólo tendrán trabajo legal si la economía va bien”, dijo. Y agregó que la profesión enfrenta cada vez hay más presiones provenientes de cambios tecnológicos y jurisdicciones “low-cost”, como por ejemplo, el outsourcing legal que proveen abogados de Bangalore, en India, que cobran US$25 por hora.

“Aquellos que busquen nuevas áreas de ejercicio, sobrevivirán”, predijo.

Por su parte, el rector de la Singapore Management University, Ho Kwon Ping, dijo a los graduados que ellos están comenzando sus carreras en un momento de “gran cambio en el panorama laboral”, con el auge de tecnologías disruptivas.

“Justo cuando las fintech están empezando a afectar el trabajo de miles de analistas financieros, las investigaciones legales serán realizadas por sofisticados motores de búsqueda y por algoritmos de inteligencia artificial”, agregó.

Future Law Innovation Programme

En otro artículo de la misma publicación, Sundaresh Menon, presidente de la Corte Suprema de Singapur, comentó que el Future Law Innovation Programme (Flip o Programa de innovación del Derecho del futuro) tendrá 3 componentes: un espacio de co-working, una plataforma comunitaria virtual y una aceleradora de start-up.

La autoridad, que también preside la Singapore Academy of Law, dijo que es de la mayor urgencia que el sector legal esté preparado para el futuro, entendiendo por ello la tecnología y los cambios disruptivos que ella provoca.

El programa comenzará con un piloto de 2 años, el último trimestre de 2017, con 40 participantes.

La idea es que el espacio de co-working permita a las firmas de abogados liberar recursos que puedan ser canalizados hacia temas de innovación, explicó Menon.

Como parte de Flip, los abogados podrán acceder a una plataforma online gratuita, donde podrán crear un perfil, probar nuevas herramientas tecnológicas y suscribir o contratar servicios de soporte legal.

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Un académico de la Universidad de Jaén comenta el libro “Necesito un abogado …”, de Jordi Nieva Fenoll, en el que se tocan temas como la falta de formación jurídica en los planes de estudio de la educación primaria y secundaria para los ciudadanos, y cómo la confianza abogado-cliente es de la mayor importancia.

 

necesito un abogado

 

Pedro Manuel Quesada López, investigador de la Universidad de Jaén, reseñó el libro Necesito un abogado. Cómo escoger a un buen abogado y qué puede hacer por ti, del catedrático de la Universidad de Barcelona Jordi Nieva Fenoll.

Para Quesada, “el papel de los letrados ha evolucionado, variando en relación a la configuración de la sociedad y su democratización”. Ha tenido en ello un impacto indiscutible la oferta masiva de egresados del Grado en Derecho, prosigue, respecto de épocas pretéritas. Por otra parte, se nota “la falta de formación jurídica en los planes de estudio de la educación primaria y secundaria en la conducta del ciudadano a la hora de optar por un abogado o valorar su trabajo”, opina.

Nieva Fenoll, “con un poderoso ejercicio de pedagogía, va respondiendo a lo largo de los cinco capítulos a las preguntas estereotípicas que cualquier ciudadano se formularía ante el momento clave de necesidad de un abogado: ¿Para qué lo necesito? ¿Cómo sé si es bueno o no? ¿Es especialista? ¿Hasta qué punto debo fiarme? ¿Cuánto me costará?”.

En una España que cuenta con 150.000 abogados ejercientes colegiados, a los que se suman 100.000 abogados no ejercientes, la posición como experto en Derecho facilitaría la negociación y mediación con pares expertos, “a pesar del perfil del mal profesional o la distinta concepción de estas vías en función de la cultura jurídica”.

Desde el punto de vista del comentarista, la responsabilidad profesional pone tierra de por medio con el “abogado enredador”, planteándolo como un supuesto excepcional en contraposición al cumplidor.

Por ello, prosigue Quesada, el autor se posiciona a favor de una interacción del ciudadano con la justicia desde un punto de vista fiel, patrocinado por abogados transparentes y proclives a la prevención y paliación del conflicto social. El abogado asume el rol de “médico de los conflictos sociales”.

Necesito un abogado… de confianza

En el capítulo cuarto del libro publicado por Editorial Atelier, Nieva Fenoll aborda la idea de la confianza, “aspecto vital en cuanto a la extensión en el tiempo de la relación profesional”.

A pesar de la exigencia de confianza en la relación profesional abogado-cliente mantenida por el autor, defiende el mantenimiento de cierta distancia de cara a las diferentes responsabilidades que puedan surgir, manteniendo en todo caso la cordialidad.

La confianza a su vez tiene consecuencias en la labor y resultados del abogado, partiendo del carácter necesario de que el cliente cuente la verdad al abogado, dimensión en la que el abogado deberá abstenerse de juzgarle moralmente en pos del derecho a la defensa; así como de proporcionar la documentación completa al letrado.

En cualquier caso, la falta de información determinará el fracaso de la defensa, que tendrá un margen de maniobra y respuesta muy limitado ante las disquisiciones del proceso y conductas de la parte contraria. La transparencia se erige como el valor que debe regir las relaciones entre el abogado y el cliente.
 
El presenta artículo es un extracto de la recensión sobre el libro Necesito un abogado (…) hecha por Pedro Manuel Quesada López.

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El abogado promedio no entiende a los “robots legales” y probablemente piensa que las máquinas se pueden apoderar del mundo. Y, aunque sabe que tiene que mantenerse competitivo, está atrapado en tareas repetitivas, no remunerables, que lo enlentecen y que le quitan tiempo para funciones más sofisticadas.

 

 

Catalina Wallace

Tengamos o no detalles sobre ROSS —el software de inteligencia artificial creado por IBM—, existe un video creado por los fabricantes que en palabras sencillas explica la realidad de los abogados frente a su trabajo, las funcionalidades del “robot” y sus potencialidades.

El relato en off dice más o menos así:
Todd es un abogado excepcional que tiene muchos clientes.

Todd no entiende la inteligencia artificial y probablemente piensa que las máquinas se pueden apoderar del mundo. Pero en el invariable mercado legal, aunque él sabe que tiene que mantenerse competitivo, está atrapado en el repetitivo y tedioso mundo de las tareas de investigaciones legales, que lo están enlenteciendo con horas no remuneradas y difícilmente tiene tiempo para concentrase en lo que es más importante: sus clientes.

Pero ahora Todd comenzó una nueva vida y depositó su confianza en ROSS, su investigador personal
artificialmente inteligente. Ross tiene acceso a una vasta base de datos legal que lee sin ningún esfuerzo y encuentra numerosas respuestas para cualquier pregunta legal. A ROSS se le puede preguntar en lenguaje natural de la misma forma en que se hablaría con cualquier otro abogado.

ROSS funciona en la nube y puede ser programado en segundos: todo lo que se necesita es tener conexión a internet.

¿Qué puede hacer ROSS?

1. Entrega una respuesta de alta precisión relevante —no 1.000 resultados, por ejemplo— a tu pregunta, la que no necesita formularse mediante palabras claves o kew words.

2. Monitorea las modificaciones legales que pueden afectar positiva o negativamente a tu caso, “en lugar de inundarte con noticias legales”.

3. En la medida que tú y otros abogados más lo usen, ROSS más aprende.

4. Es fácil de usar y funciona en todos tus dispositivos.

¿Qué es lo que todavía no puede hacer ROSS?

Shannon Achimalbe, abogada, en una columna para el sitio Above The Law se hace las siguientes preguntas: ¿”Pueden los robots llegar a reemplazar a los abogados? ¿Qué habilidades necesitarían para ello?”. Y plantea las cosas que un “robo-abogado” tendría que saber cómo hacer para tener la oportunidad de reemplazar a un abogado.

Entre ellas está escribir resúmenes, mociones, documentos y cartas. Es muy bueno que ROSS pueda hacer la investigación jurídica más eficiente, pero si los resultados no están escritos en papel es inútil.

Tendrá que aprender a redactar solicitudes y otros documentos judiciales, de manera que cumplan con las reglas establecidas por los tribunales y las idiosincracias específicas de cada juez; además de aprender a redactar contratos y documentos personalizados.

Otras de las habilidades que ROSS debe aprender es a investigar y encontrar hechos. Como la mayoría de los abogados en ejercicio saben, los clientes rara vez dan a conocer todos los hechos. Y las pocas veces que lo hacen, hay que corroborarlos. Esto significa hablar con potenciales testigos. El robo-abogado tendrá que saber cómo analizar las pruebas y determinar si son pertinentes.

Continuando con la lista, hay algo que la inteligencia artificial todavía no puede hacer: ir a tribunales y asistir a juicios. Aunque es divertido pensar en que dos robots discutan en los juzgados acerca del caso de sus clientes, “esto sólo podría pasar en un episodio de Los Supersónicos”, dice Achimalbe.

Por último, y no menos importante: interactuar con las personas. Los abogados tienen que ser capaces de conectarse con sus clientes, aconsejarlos, y convencerlos de qué es lo mejor para ellos. Las personas suelen acudir a un abogado, porque tienen miedo, malestar o están confundidos, sobre todo cuando se trata de un litigio. En esas situaciones, el potencial cliente no quiere solamente oír una opinión objetiva de su caso, sino que quieren a alguien que los escuche, los calme y les proporcione esperanza. Y en este momento, un robot no puede hacer eso.

Y reflexiona: “Un día vamos a vivir en un mundo donde los humanos no trabajen en absoluto. Pero a la luz de lo anterior, será extremadamente difícil sustituir un abogado por un robot. La inteligencia artificial puede investigar y organizar resultados más rápidos que un ser humano. Y puede que sea capaz de dar una respuesta humana a una cuestión jurídica. Pero en este momento, un robot no puede negociar con el abogado openente. No puede escribir un contrato ni ir a un juicio”.

Tal vez un día, podrá hacer todas esas cosas y más. Pero hasta ese entonces, los seres humanos no tendrán que preocuparse por el ascenso de las máquinas, concluye la abogada.

 

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Mediante un análisis de la realidad de distintos países, se puede apreciar los esfuerzos que se realizan para evolucionar. Hoy existen más hombres como socios de estudios jurídicos, que mujeres. ¿Una idea? Los clientes pueden presionar para que esto cambie.

 

 

P. Cavalli

Uno de los temas que aún no se resuelve, ni en Latinoamérica ni en el mundo, es la desigualdad entre hombres y mujeres en el mundo laboral. No solamente sueldos desiguales para un mismo trabajo, sino que también las posibilidades considerablemente menores que tienen ellas para alcanzar cargos directivos en comparación con sus pares masculinos. Y el mundo legal no es la excepción.

La intención de cambiar esta realidad está, pero no con la suficiente fuerza. Por ejemplo, en el estudio de abogados Cuatrecasas, firma de España y Portugal, la mitad de sus profesionales son mujeres (392 abogadas frente a 391 abogados). “El despacho, fiel a su compromiso de incrementar la representación femenina en puestos directivos y órganos de gobierno, ha hecho 17 nombramientos en los últimos tres años y actualmente 145 mujeres ocupan cargos de responsabilidad”, dice Marc Gericó, managing partner de Gericó Associates, consultora en marketing jurídico y comunicación legal. Sin embargo, aún la cuota de socios es bastante desigual: 27 abogadas versus 176 abogados.

Pronóstico australiano

En Australia, se hizo un estudio donde se le preguntó a 11 expertos de la industria legal si creen o no que un mayor porcentaje de mujeres logrará ser socia en un estudio de abogados respecto a la cantidad que lo logró el año pasado. El consenso general fue que si bien ninguno de los expertos está previendo una “recuperación mágica de las mujeres sobre sus compañeros masculinos en cualquier momento en el futuro cercano”, sí habrá un mayor equilibrio en 2017, cuando más abogadas alcanzarán esta meta.

“Creemos que el cambio al equilibrio de género en el nivel superior es inexorable, y es sólo una cuestión de tiempo para que la industria se reequilibre apropiadamente”, dijo Patrick Ng, consultor principal de InPlace Solutions a Lawyers Weekly.”Por lo tanto, esperamos mejoras en la equidad de género dentro de los socios en los estudios de abogados, y que a medida que los abogados mayores se retiren, llegue la modernidad”.

Claire Martin, jefa en Kreisson, dijo que muchas mujeres exigen un asiento en la mesa, hoy más que nunca: “Las mujeres necesitan apoyarse y animarse mutuamente, pero lo más importante es que los hombres deben crear oportunidades”. Y añadió: “Quiero ser la jueza que gobierna la Lista de Bienes Raíces del Tribunal Supremo de New South Wales algún día, así que miro a las juezas como Julie Ward o Elizabeth Evatt, que han podido tener carreras muy importantes mientras arman una familia”.

“Si hablamos de Derecho, Australia está definitivamente detrás de la curva, cuando se trata de diversidad”, dijo Murray Lawson, director senior de FTI Consulting. “Además de las empresas, también creo que los clientes podrían desempeñar un papel importante en fomentar la diversidad en los despachos de abogados”.

Mark Vincent, director de Shelston IP, dijo que los despachos deben proporcionar el apoyo adecuado para retener a las mujeres y animarlas a progresar en sus carreras, en lugar de abandonar la profesión para encontrar ambientes de trabajo más flexibles y de apoyo. “Una manera de hacer esto es asegurar que está bien que los hombres tomen descansos en su carrera y trabajen con flexibilidad, y así crear un ambiente de apoyo para todos”, dijo Vincent. Y agregó: “debe también ser reconocido que algunas personas eligen no escalar en sus carreras y prefieren tener un trabajo manejable, para así poder concentrarse en sus compromisos personales y familiares”.

Además, Brendan Smart, gerente general de ventas de InfoTrack, dijo que las empresas deben entender los desafíos que enfrentan las mujeres en la ley y trabajar para mitigarlas.

“Mirando simplemente las estadísticas, uno debe decir que hay más mujeres que alcanzarán el cargo de socias, pues ha habido más mujeres que se gradúan y que toman seriamente la práctica del Derecho, en comporación a los hombres por algún tiempo hasta ahora; sin embargo, en realidad hay desafíos que enfrentan las mujeres en este rubro, que probablemente son la razón por la cual esto no se produce”, explicó.

Y estas cuestiones son las diferencias salariales entre hombres y mujeres, el modelo de horas facturables que propician un horario laboral más largo. Así, muchas mujeres abandonan la profesión, ya sea para iniciar familias o asumir papeles en los departamentos jurídicos corporativos o empresas, donde tienen mejores horarios.

En conclusión, mientras que la mayoría de los expertos pronosticaron un crecimiento en el número de abogadas socias para este año, y expresaron su opinión de que las firmas de abogados deben hacer más para ayudarlas, otros tuvieron un planteamiento diferente: “La designación de la posición de socio es, o debería ser, basada en el mérito y no en el género”. Esa fue, al menos, la postura de Grant Shoebridge, director de Shelston IP.

Por su parte, Lachlan McKnight, director ejecutivo de LegalVision, dijo: “supongo que [un mayor porcentaje de mujeres logrará ser socia en 2017 en comparación con 2016], pero creo que es, porque cada vez menos abogadas consideran formar una familia”.

Caso sudafricano

Por otra parte, el juez sudafricano Raymond Zondo, quien actuamente sirve como Director Adjunto de Justicia de Sudáfrica ha reconocido que la profesión legal en el país sigue siendo sexista y que las abogadas permanecen marginadas en casi todas las áreas de práctica.

Zondo, al dirigirse a los miembros del Colegio de Abogados de Sudáfrica también agregó que había una escasez de mujeres en casi todas las ramas del derecho.”Ésas son ramas que tienden a ser financieramente más gratificante para los hombres. Por supuesto, las mujeres están excluidas del trabajo legal que tampoco es económicamente gratificante para ellas, simplemente porque las grandes facciones de nuestra sociedad siguen careciendo de confianza en las mujeres profesionales, solo por ser mujeres” dijo al sitio News24.

Mujeres en el arbitraje

Leaders League entrevistó a Montserrat Manzano, jefa de Young Arbitrators Initiative (YAI), por su notable trabajo en el área de arbritraje, sector siempre dominado por hombres, en Estados Unidos.

Por eso, reflexionó, entre los aspectos más desafiantes para una mujer que decide seguir una carrera a largo plazo en el arbitraje es tener confianza y saber que con la educación adecuada, el éxito es lograble.

Se sabe que profesionales mayores, hombres y quienes hablan inglés nativo son los que tienen éxito en el campo del arbitraje; entonces, la premisa de Montserrat Manzano es: “Yo no soy hombre, no hablo inglés nativo y me especializo en arbitraje. Lo que nos llevaría a concluir erronamente que ‘no tendré éxito en el campo del arbitraje’. De hecho, siendo una abogada joven, mujer, latinoamericana, es fácil encajar en las tres categorías que difieren de la norma establecida. Sin embargo, también es un desafío motivador para demostrar que esta regla está equivocada”.

Aunque hombres y mujeres son iguales, añadió, la capacidad para equilibrar los roles profesionales con el de madre, tiene un gran impacto en el futuro de las abogadas. “Debemos estar abiertos al respecto con nuestros empleadores y esforzarnos por abrazar la diversidad. En América Latina las mujeres, además, enfrentan una barrera cultural y social que probablemente ha sido superada en otras sociedades más avanzadas. Sin embargo, el cambio social se está desarrollando rápidamente, la tecnología amplía las posibilidades y sin duda será un aliado importante para las mujeres latinoamericanas que avanzan con carreras en el arbitraje”, cerró.

NOTA DEL EDITOR: Con fecha 12 de julio se publicó en el sitio especializado Confilegal, que la Asociación Europea de Arbitraje se comprometió a que más del 30% de sus árbitros designados en 2017 sean mujeres y declararon que “canalizarán los esfuerzos para que exista más paridad en las listas de posibles árbitros”.

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La madurez en la práctica y la estabilidad en el plano sentimental, parecen ser las claves de la felicidad. Sin embargo, los profesores de Derecho tienen un rol preponderante, porque impactan fuertemente en la identidad y actitudes de los futuros profesionales.

 

felicidad

 

Sofía Martin

En mayo de este año se dio a conocer una última versión de una investigación de académicos estadounidenses sobre la felicidad y los abogados, uno de ellos del College of Law de la Universidad de Estado de Florida y el otro, del Departamento de Ciencias Psicológicas, de la Universidad Missouri Columbia.

En un estudio titulado “Qué hace feliz a los abogados?: Las cifras de la receta que redefine el éxito profesional”, los investigadores dan cuenta de que profesores universitarios, líderes de los colegios profesionales y abogados individuales han expresado su preocupación por los problemas emocionales, la insatisfacción y las conductas poco éticas que observan en el ejercicio de la abogacía.

Haciendo referencia a la amplia literatura que existe en el mundo anglosajón sobre la salud mental de abogados y estudiantes de Derecho, Lawrence S. Krieger y Kennon M. Sheldon, conductores de la investigación que se publicó originalmente en 2014, abordan la cantidad desproporcionada de personas infelices que existen en esta profesión, comparada con otras.

En el estudio se usó el concepto de “bienestar subjetivo” como medida para evaluar un concepto tan difícil de medir como la felicidad, y se aplicó a dos escuelas de Derecho muy distintas, en dos regiones distantes dentro de Estados Unidos: una era muy tradicional y la otra tenía un foco en enseñanza de calidad y el desarrollo de habilidades prácticas en los alumnos.

Los hallazgos confirmaron reportes anteriores que mostraban ansiedad y depresión que se iban incrementando durante los años de estudio de la carrera. Uno de esos estudios arrojó que ya en el primer año de Derecho, los estudiantes mostraban aumento de depresiones, malhumor y síntomas físicos que correspondían a una insatisfacción de su vida.

La American Bar Foundation pidió otra investigación, en donde mediante un análisis lingüístico realizado en ocho facultades de Derecho se encontraron numerosos efectos que representaban la erosión de estructuras básicas de personalidad y se traducían en minimizar la importancia de valores como la equidad, la justicia, la moral, las emociones y la preocupación por el otro, en contraposición al énfasis exclusivo en procesos competitivos, al extremo de transformarse estos en el único objetivo.

Los más felices

La investigación definió una muestra de 6.226 sujetos, que incluyó a abogados de ejercicio libre, a jueces y a otros que trabajaban en puestos relacionados. La edad promedio fue de 46,66 años.

Se analizaron variables de todo tipo, incluyendo consumo de alcohol, edad, género, raza, y variables relativas a la oficina —área de práctica, horas trabajadas, cargo y facturación—, así como factores familiares y opciones personales que pudieran contribuir a una sensación de equilibrio o manejo de stress, como relación de pareja, hijos, ejercicio, vacaciones, religión, sin dejar de lado el ranking del abogado en su escuela.

De ahí salieron varios hallazgos. Uno de ellos tuvo que ver con el consumo exagerado de alcohol, que ha sido una preocupación desde hace años en la profesión. Se definieron medidas de frecuencia y cantidad: el promedio de frecuencia de la muestra fue de una vez a la semana, mientras que el promedio de cantidad consumida cada vez fue de 1,77. Si bien el análisis de la frecuencia no mostró resultados negativos concretos en el bienestar de los abogados, excesos en la cantidad sí lo hicieron.

Desde otro punto de vista, la media de consumo para los hombres fue ligeramente superior que para las mujeres, y los sujetos con mayores ingresos beben más. Asimismo, los abogados que trabajan en el sector público, consumían menos alcohol que los que laboran en el sector privado, en especial si se compara con aquellos cargos de mayor remuneración.

La ingesta excesiva de alcohol fue asociada a la disminución de motivación interna y a menores experiencias de autonomía, relaciones interpersonales y aptitudes.

El estudio también comprobó que los abogados, al igual que la mayoría de las personas, siente un mayor bienestar a medida que cumple años, pues la madurez conlleva mayor autonomía, habilidades y autoconocimiento, junto con mejores ingresos y un trabajo acorde a las preferencias y personalidad de cada cual. Sin embargo, el ítem vacaciones, por ejemplo, sólo mostró un efecto moderadamente positivo en el bienestar de la muestra.

Los abogados casados o en una relación de compromiso estable fueron los que mostraron mayor bienestar y muy pocos síntomas de depresión entre todos los grupos analizados, mientras que los solteros o profesionales sin pareja fueron los menos felices.

Finalmente, la investigación enfatiza la importancia de los profesores de Derecho, más incluso que la de los empleadores, pues impactan tempranamente en la formación de los estudiantes, tanto en su identidad como en sus actitudes profesionales. Y ese impacto aparentemente es negativo para muchos estudiantes, sobre todo respecto de factores sicológicos directamente relacionados con el bienestar del abogado.

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