Hace pocos días, en Chile, varios bancos decidieron cerrar al mismo tiempo las cuentas corrientes de empresas que operan como intermediarios de compra y venta de dinero digital. Los afectados ya han presentado recursos ante la Justicia Ordinaria y están evaluando acciones antes el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia.

 

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El viernes 6 de abril, en el programa de podcasts que puedes encontrar en Youtube, de nombre “Entreprendidos“, se abordó lo que los participantes llamaron “la crisis de las criptomonedas en Chile”.

Agustín Feuerhake (@AgustinF) co-fundador de Buda.com, fue entrevistado por @entreprendidos sobre la situación que está viviendo Chile: “Hoy si quiero comprar criptomonedas con pesos chilenos, no puedo”, dijo Marcelo Díaz Bowen, el entrevistador.

“Todavía se puede”, aclaró Feuerhake, quien dirige esta empresa que compra y vende criptomonedas, donde se procesaron cerca de 100 millones de dólares en 2017, pero que para ello necesita de una plataforma bancaria para que las personas puedan hacer o recibir sus transferencias electrónicas. “Estamos procesando cerca de 600 retiros diarios y una cantidad similar de abonos”, añadió.

Pero hace 2 semanas la banca chilena dio un vuelco en su relación y comenzó a cerrar cuentas corrientes para estos efectos.

“Dependemos de este servicio bancario; teníamos 2 proveedores, Itaú y Banco Estado, con quienes teníamos una muy buena relación y varios procesos automatizados”, dijo el ejecutivo. La primera carta que les comunicaba el cierre de la cuenta fue del banco Itaú y fundamentaba la acción en “los motivos que conversamos”, dijo Fuerehake. “Pero nunca lo conversamos”, reclamó en la entrevista.

El mismo día, Scotiabank llamó a CryptoMarket, competencia de Buda.com, y a Orionx le ocurrió lo mismo. Banco Estado, por su parte, también avisó el cierre de las cuentas.

¿Existe una regulación hoy en Chile?— preguntó el entrevistador.
— Por supuesto, respondió. “No existe una regulación que prohíba la compra de estas monedas”.

“La banca decidió acabar con este mercado”, fue una de las declaraciones hechas en el podcast. La reacción fue interponer recursos de protección ante la Corte de Apelaciones de Santiago con las correspondientes órdenes de no innovar. Hoy, en el diario “El Mercurio” se publica que el abogado Mario Bravo, experto en libre competencia y derecho del consumidor, ya fue contratado por Buda.com y CryptoMarket para iniciar acciones en el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia.

En el artículo de la periodista Claudia Ramírez, se lee que el principal argumento de la banca “es la libertad que tienen para cerrar las cuentas de sus clientes en caso de que no cumplan con algunos estándares”. El “número altísimo de transacciones” y respuestas de las empresas que la banca no habría considerado “satisfactorias”, los habría facultado para proceder al cierre, es la explicación que dio Scotiabank.

Desde el polo opuesto, el abogado Mario Bravo argumenta que los bancos “no tienen ninguna autoridad para hacer justicia en Chile”. “Para eso están los tribunales de justicia, los órganos fiscalizadores, el Ministerio de Hacienda y el Banco Central”, dijo a “El Mercurio”.

Mensajes de texto y WhatsApp

Agustín Feuerhake quiso hacer una analogía y recordó cómo las compañías de teléfonos, en particular telefonía móvil, cobraban por los mensajes de texto. En la época eran unos CLP 50 por mensaje (cerca de 10 centavos de dólar) y significaban ingresos, que cuando apareció WhatsApp bien podría haber traído como respuesta de las compañías “por mis redes de telefonía e internet, no va a pasar WhatsApp; vamos a bloquearlo”. ¿Por qué? “Porque es peligroso, nadie lo controla, los mensajes van encriptados, así que se prestaría para terrorismo o pornografía…”, continuó.

“Pero las ‘teleco’ compiten entre ellas y si una decidiera bloquear WhatsApp, nos cambiamos todos a la otra…Los clientes saben que ninguna de estas empresas les permite operar de manera anónima; eso también es absolutamente falso”, remató.

“Aquí se está abriendo la puerta a una tecnología mundial que va a ‘baipasear’ un modelo de negocios que es muy importante”…

Nota de la redacción: Con fecha 10 de abril se publicó en Diario Financiero que las empresas Orionx y CryptoMKT anunciaron que dejarán de operar en Chile, al menos temporalmente, y devolverán los dineros a sus mandantes. Buda.com, en tanto, ha logrado mantener abierta una de sus cuentas bancarias y dijo que mantendrá sus operaciones por el momento.

 

FUENTE:  http://idealex.press/mercado-legal/regulacion-de-la-abogacia-como-industria/ 

depresión

Los aires de guerra comercial entre Estados Unidos y China, en paralelo a la situación de Siria han puesto en alerta a los mercados internacionales. Así, el repunte de la economía mundial, uno de los principales impulsos para la recuperación de la actividad doméstica, comienza a entrar en una “fase de incertidumbre”, según expertos.

A pesar de ello, el decano de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, Manuel Agosín, se mantiene optimista sobre la expansión del PIB nacional este año, la que -según estima- podría superar el 4%.

El académico de la Universidad Andrés Bello, Alejandro Urzúa, afirmó que el escenario internacional hoy sólo afecta a nivel “especulativo”. En tanto, el gerente de Mercados Financieros de VanTrust, Matías Urrutia, afirmó que los datos de crecimiento no minero dan cuenta que “hay mucho por hacer”.

Un factor clave en el repunte de la economía nacional ha sido el mejoramiento de las confianzas, sin embargo, analistas coinciden en que ello puede ‘chocar’ con los resultados que muestre la actividad, pues las medidas procrecimiento “toman tiempo” en dar resultados.

Ante ello, el ministro de Hacienda, Felipe Larraín, opta por mantener la cautela, pues aseguró que se trata de una batalla de “largo aliento”.

Esta semana, el Fondo Monetario Internacional ajustará al alza su estimación de crecimiento para la economía chilena desde el 3% que proyectó en enero pasado.

 

FUENTE: http://idealex.press/mercado-legal/regulacion-de-la-abogacia-como-industria/

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A pesar de la caída de -0,43% de este viernes, el selectivo tuvo fuerza para lograr una nueva semana positiva.

Pese a sufrir una leve caída este viernes, la Bolsa de Santiago consiguió su segunda semana de números azules. El IPSA retrocedió -0,43% hasta los 5.583,15 puntos, cayendo de la barrera de los 5.600 puntos, pero acumuló un alza de 0,74% durante la semana. 

Las acciones que más influyeron en la caída de este viernes fueron Copec COPEC : -1,63 tras descender -0,72% luego que BTG Pactual señalara que  la forestal es uno de los papeles que podría ser impactado por una guerra comercial entre Estados Unidos y China. Además, BCI  BCI : -1,2 cayó -1,4% y Banco Santander BSANTANDER : -1,29 tuvo un descenso de -0,93%.

El papel que tuvo la mayor caída durante la jornada fue el de CAPCAP : -4,02, que bajó -3,75%, justo cuando la unidad de inversiones del canadiense Scotiabank actualizó su cobertura y mejoró su recomendación ante un mejor panorama para su filial minera.

Apenas once de las 40 acciones que componen el IPSA terminaron la jornada con números azules. Destacó el alza registrada por la eléctrica Colbún COLBUN : +0,35, que subió 1,45%. Además, tuvo un buen desempeño Enel Américas ENLAM : +0 que tuvo un alza de 0,41%.

Durante la jornada se negociaron $128.106 millones. Los títulos de Banmedica fueron los más transados al registrar negocios por $24.870 millones, luego que el grupo Bordeaux Holding, que adquirió el 96,8% de la empresa, a fines de enero pasado, volviera a comprar acciones.

 

FUENTE: http://www.elmercurio.com/inversiones/noticias/analisis/2018/04/06/ipsa-sube-por-segunda-semana-consecutiva.aspx 

 

 

La profesión está cambiando y sólo lo ignoran quienes no quieren enterarse. Firmas electrónicas, trámites online y nubes con información disponible en cualquier parte del mundo son algunas de las tecnologías que un abogado moderno debe manejar con soltura para no perder competitividad.

 

Javiera Bianchi

La tecnología de la criptografía, definida por la RAE como “el arte de escribir con clave secreta o de un modo enigmático”, se ha ido posicionando en temas legales. Las firmas electrónicas y otras tecnologías han llegado a complementar o sustituir algunos de los procesos que hasta hace poco conllevaban bastantes horas de trabajo.

La empresa E-certchile se especializa en certificación y facturación electrónica; se dedica a proveer tecnologías destinadas a aumentar la seguridad de las operaciones digitales que distintas empresas realicen en su negocio.

“Nuestra sociedad está viviendo una transformación digital tanto en el sector público como el privado. Los proyectos de ley que ingresó la administración anterior justo antes de irse, y lo propuesto por el actual gobierno sobre modernización del Estado, apuntan a seguir profundizando esta tendencia”, explica Andreas Wiechert, gerente general de E-certchile.

Dentro de los servicios y productos que ofrecen, hay algunos útiles para los abogados, como la Firma Electrónica Avanzada y la Firma Electrónica Notario. La primera tiene la misma validez legal que la firma de puño y letra del abogado y permite firmar documentos a distancia de forma no presencial. La segunda herramienta, como su nombre lo dice, fue diseñada especialmente para notarios, archiveros y conservadores.

Si un estudio jurídico quiere que sus miembros comiencen a usar Firma Electrónica Avanzada, deben ir presencialmente a E-Certchile y autentificar su identidad a través de tecnología biométrica, luego de lo cual recibirán su firma digital.

Los estudios, además, pueden contratar plataformas que permiten administrar un gestor documental, así como adquirir un sistema de custodia electrónica con “sellado de tiempo” (fecha y hora del documento).

Algunos de los clientes actuales de E-Certchile son la Cámara de Mediación y Arbitraje de Santiago, el Colegio de Abogados de Santiago, el el Colegio de Abogados de Valparaíso, el Conservador de Bienes Raíces de Santiago y todas las cámaras de comercio regionales del país.

Tecnología: complemento y amenaza

Algunas de las funciones de los abogados podrían verse complementadas por las diversas tecnologías que hoy provee el mercado. Sin embargo, hay otras que podrían verse como una competencia a su rol.

“De ninguna forma la firma electrónica es una amenaza para la labor del abogado; creo que es una tecnología que lo ayuda. En el caso de los notarios sí podría haber un cambio a nivel de la sociedad. A futuro, perfectamente se puede pensar en un notario electrónico que permita realizar trámites a través de una plataforma digital”, dice Wiechert.

La firma de un contrato de arriendo, la compraventa de un vehículo, la escritura de constitución de una sociedad, entre otros, son ejemplos que agrega Domingo Beas, gerente comercial de la empresa.

Por otra parte, el SMS Certificado es un servicio que consiste en un documento firmado en PDF, que contiene en su interior un mensaje de texto con carácter de prueba fehaciente, esto es, se certifica el contenido del mensaje y la fecha en que se envió, mediante el acuse de recibo firmado digitalmente.

Cuando el mensaje es entregado, se genera un documento electrónico que incluye la identidad del remitente, el número de teléfono del receptor y la firma digital, además de un sello de tiempo de la Autoridad de Certificación, constituyendo una prueba con valor legal (Ley 19.799) del envío del mensaje.

Domingo Beas explica que este servicio fue usado principalmente para notificaciones de cobranza, pero que hoy tendría un fuerte potencial de utilidad para otras instituciones del ámbito legal, como por ejemplo los Juzgados de Policía Local. “Muchos juicios quedan nulos porque hay cartas de notificación que no se pudieron entregar a los involucrados. Aunque hoy la ley dice que la carta certificada para estos efectos es la que envía Correos de Chile, y para que cualquier otro medio tuviera validez habría que cambiar la ley, los Juzgados de Policía Local podrían usar esta comunicación como un mecanismo de apoyo”, añade.

Futuro digitalizado

“De aquí a un par de años más, la documentación asociada a los temas legales debiera pegarse un salto importante hacia la digitalización. Ya lo hizo el Poder Judicial y el mundo registral también está dando pasos en esa dirección; incluso el gobierno tiene un proyecto para modernizarlo”, analiza Beas.

“Se lleva haciendo todo de la misma forma desde la época de la colonia, lo cual es ridículo a estas alturas. Sería súper extraño que el mundo de los abogados no pensara en tecnologizarse”, finaliza este gerente.

 

 

FUENTE:  http://idealex.press/mercado-legal/regulacion-de-la-abogacia-como-industria/ 

 

depresión

Al mezclar la práctica profesional con la entrega de los servicios, se produciría un impacto negativo que perjudica a consumidores de servicios legales y a la sociedad toda, con acceso y atención que nunca se llega a recibir.

Mark A. Cohen, columnista de Forbes.com, escribe usualmente sobre los cambios en el mercado legal a nivel global. Para él, Derecho es una profesión, pero también es una industria. Y esta dicotomía debe reflejarse en normativas especiales dirigidas a cada una.

“Permitan a los abogados regular el ejercicio profesional y a los profesionales independientes dedicados al negocio, déjenles la industria”, dijo en su columna de opinión titulada “Law Is a Profession and an Industry – It Should Be Regulated That Way“. “La mezcla de ambas es un detrimento a la profesión, a la industria y a la sociedad”, añadió.

Y este camino no sería muy distinto del que han recorrido otras ramas del conocimiento, como la medicina, en donde las pequeñas consultas han cedido el paso a los gigantes de la industria de la salud.

Regulación de la abogacía como profesión legal

De acuerdo a Cohen, la profesión legal se refiere a la formación de los abogados, su permiso para ejercer, sus responsabilidades éticas, sus obligaciones para con sus clientes y materias similares.

“Los abogados también son parte del contrato social mediante el cual representan a la sociedad, defendiendo el Estado de Derecho”, dice, y agrega que la “práctica legal” no es lo mismo que el “expertise legal”, entendido como experiencia, criterio y habilidades que no todos los abogados poseen.

De este modo, normativa que regule la profesión debería asegurar el sometimiento a estándares éticos, como garantía de protección a clientes individuales, pero también a la sociedad toda.

La “industria”, en cambio, describiría la entrega de servicios legales que mueven miles de millones de dólares, que se caracterizan por ser interdisciplinarios y que son desarrollados con la ayuda de tecnología.

El negocio del Derecho implica usar procesos y tecnología para identificar y automatizar tareas repetitivas, continúa el autor. La idea sería hacer de funciones rutinarias un “producto” desarrollado a escala de manera eficiente, que promueva la transparencia, con ciclos productivos comprimidos, que sean capaces de proveer al “consumidor legal” más por menos, con parámetros de riesgo razonables.

Los objetivos de la regulación de la industria, prosigue Cohen, deberían ser promover la competencia, incentivar la innovación y permitir la creación de modelos que mejoren tanto el acceso como la entrega de los servicios contratados.

Cambio tras cambio

En su artículo, Mark Cohen da cuenta del importantísimo papel que está jugando la tecnología al modificar la manera en que se prestan los servicios jurídicos: “Las máquinas no están reemplazando a los abogados, pero la tecnología está poniendo un foco de luz sobre aquellas tareas que requieren realmente a abogados habilitados para ejercer, el nivel de experiencia y especialización que necesitan, el proveedor más adecuado, la colaboración de recursos humanos o bien de automatización, y el precio”.

Para él, muchos servicios se han transformado en productos y en su entrega comienzan a valorarse factores como eficiencia y objetivos medibles, en vez de cantidad de trabajo y facturación de horas.

Lo que es o no es un servicio legal sería secundario frente a la especialización que el mercado requiere, y hace plantearse qué significa ser abogado hoy.

La American Bar Association (ABA) describe al abogado como “un profesional con licencia para ejercer, que asesora y representa a otros en materias legales”.

Pero para Cohen, esta “vaga” descripción genera más preguntas que respuestas. Por ejemplo, qué es una materia legal; quién está llamado a definirla; cuándo se requiere la intervención de un abogado; qué diferencia a un abogado de otros profesionales o incluso de una “máquina” en la cadena de provisión de servicios jurídicos.

Otras de las preguntas que surgirían serían por qué la mayoría de los individuos y las pequeñas empresas no son capaces de pagar lo que cobra un abogado; y cuál es el propósito que sirven o persiguen los abogados.

La autorregulación no sería entonces la solución, pues mezcla la práctica profesional con la entrega de los servicios, y ello tendría un efecto negativo en millones de servicios que no se llegan a dar por falta de acceso, en donde los perjudicados son tanto los consumidores de esos servicios como la sociedad en su conjunto.

* Éste es un extracto traducido al castellano del artículo original “Law Is a Profession and an Industry – It Should Be Regulated That Way“, al que puedes acceder aquí o directamente en Forbes.com.

FUENTE: http://idealex.press/mercado-legal/regulacion-de-la-abogacia-como-industria/